Si estás pasando por una ruptura de pareja… ten paciencia y compasión hacia ti y la situación, porque una ruptura puede asemejarse a la muerte de un ser querido, donde hay ese proceso de duelo difícil de aceptar y más difícil aún de transitar.
La aceptación de la ruptura depende de diversos factores, entre ellos, el motivo de la ruptura.
No es lo mismo que te dejen por una infidelidad, que te dejen simplemente porque se ha acabado el amor o porque habéis tomado caminos diferentes debido a vuestros intereses actuales.
Si en tu caso la ruptura se debe a una infidelidad, seguramente te resultará más difícil de aceptar por el hecho de que conlleva una traición, un engaño, un acto que mina directamente tu propia moral y autoestima.
Cuando alguien te agrede de alguna forma o te falta el respeto es natural que surja ese rechazo o falta de aceptación sobre la situación.
Por otro lado, la ruptura puede deberse a distintos motivos como una falta de entendimiento, estar discutiendo continuamente, que vuestros caminos hayan tomado rumbos diferentes o simplemente porque ya no era lo mismo de antes.
En cualquiera de los casos va a surgir un rechazo o una dificultad inicial para aceptar la ruptura.
Esta negación es normal, forma parte del proceso de duelo por el que estás pasando.
Cuando tu pareja te deja te encuentras ante un abismo.
Toda tu vida se ha puesto patas arriba. Es como pasar en un instante del 100 al 0 con esa persona y de repente toda tu vida cambia.
Precisamente lo que más cuesta de aceptar tras la ruptura es el cambio que supone para ti y para tu vida.
Sin embargo, has de tener presente y recordarte que, te guste o no, el cambio es una ley natural.
Puedes verlo por todas partes.
Cambios en las estaciones, cambios en tu cuerpo y tu mente desde que naces hasta que mueres, cambios en los constantes avances tecnológicos y médicos, cambios en la evolución social, cambios en tu mentalidad y la de los demás a medida que maduras, cambios en los lugares, cambios en las personas, cambios en lo que te gusta y lo que no, cambios en la pareja…
A pesar de que todo a nuestro alrededor está en constante cambio y movimiento solemos apegarnos al deseo de que las cosas permanezcan tal y como están, resistiéndonos al cambio de múltiples formas y cuando inevitablemente cambian sufrimos por ello.
Sufres porque no aceptas el inevitable cambio que te trae la vida tras la ruptura, el cual la mayoría de veces es exactamente lo que necesitas para tu evolución, crecimiento personal y para aprender cosas sobre ti que hasta el momento permanecían ocultas.
Los cambios que supone la ruptura seguramente te llevan a experimentar muchos desafíos internos y externos que son incómodos y dolorosos para ti.
Quizá tu mente te lleva a darle vueltas y vueltas a la relación, a los porqués de la ruptura, a revisar momentos felices compartidos que te hacen sentir triste al darte cuenta que ahora forman parte de tu pasado, a culparte o reprocharte por no haber actuado de otra forma, al resentimiento o al odio hacia tu ex…
Estos cambios afectan a diversas áreas de tu vida al mismo tiempo y te empujan a tener que desacostumbrarte de la otra persona, dejar de ir a lugares a los que solías ir, dejar de hacer cosas que solías hacer, dejar de ir con ciertas personas…
En tan sólo un momento todos los planes, los sueños, expectativas e ilusiones acerca del futuro con esa persona se desvanecen; y con ellos es como si una parte de ti también se desvaneciera.
Ahora te encuentras con una sensación interna de vacío y de incertidumbre donde seguramente te sientes desorientad@, sin saber qué hacer o pa donde tirar.
Esa desorientación puede hacer que surjan en ti toda serie de dudas o inseguridad sobre tu vida actual y empieces a cuestionarte y analizar en exceso tu relación pasada y el futuro que te espera sin esa persona.
Todos estos cambios que supone la ruptura son incómodos y desagradables, por ello es normal que no quieras o puedas aceptarlo, al menos no inicialmente.
Pero de nuevo, has de comprender que esa no aceptación o resistencia inicial tras la ruptura es parte del proceso de duelo por el que estás pasando.
Se trata de una fase normativa por la que todas las personas pasamos, en mayor o menor medida, a la hora de afrontar una ruptura.
Te cuesta aceptar la ruptura porque tu pareja era tu zona de confort, aquello que era previsible y te daba seguridad y estabilidad.
Que tu pareja te deje significa salir a la fuerza de tu zona de confort.
Salir de esta zona te obliga a transitar un territorio hasta entonces desconocido para ti, donde la incertidumbre se hace visible y no sabes qué quieres o incluso quién eres ante esta nueva situación vital que se te presenta, y eso da miedo.
Y es normal que te cueste aceptar una situación que te da miedo, como este momento diferente y vital en el que te encuentras tras la ruptura.
Te surge el miedo porque a lo largo de la relación, seas consciente o no, tu ex pareja te estaba cubriendo ciertas necesidades y ahora que ya no está esas necesidades se quedan al descubierto y te toca mirarlas cara a cara.
Es común que pienses entonces que no puedes vivir sin esa persona o que no vas a saber cómo continuar, porque pierdes esa seguridad y comodidad que te daba el tener tus necesidades internas cubiertas.
El tema no está en que esa persona deje de cubrir tus necesidades, sino en que sientas que no dispones de los recursos internos necesarios para poder atender y cubrir esas necesidades por ti mism@, que no te veas capaz de sostenerte internamente y de seguir adelante sin esa persona.
Por eso te cuesta aceptar la ruptura.
El cambio más difícil de aceptar es tener que enfrentarte con todas esas necesidades y todos esos miedos inconscientes que ahora salen a la luz tras la ruptura.
Quizá lo que no quieres aceptar es tener que enfrentarte con tu miedo a la soledad, el miedo al abandono, el miedo al rechazo, el miedo a la incertidumbre, el miedo a no ser suficiente, el miedo al cambio, el miedo a sentirte insegur@, el miedo a que no te quieran o te valoren, el miedo al futuro, el miedo al miedo…
Que tras la ruptura te surjan toda serie de miedos es normal, has de comprender y asumir que también es parte del proceso por el que estás pasando y normalizarlo.
Lo que pasa es que estás tratando de evitar estos miedos que surgen por el simple hecho de que no quieres transitarlos. Esta es una forma de no aceptar.
Obviamente, se vuelve muy difícil aceptar algo que de entrada no te atreves a transitar, como el dolor que conlleva una ruptura y tener que enfrentarte con todos esos miedos y necesidades que surgen y ni sabías que estaban ahí.
Para poder aceptar todo lo que trae consigo la ruptura tienes primero que atreverte a sentir y permanecer con todo lo que te surge interna y externamente que te desestabiliza y te incomoda.
No trates de huir de ello o de evitarlo tratando de volver con tu ex, por ejemplo.
Aceptar la ruptura no significa que estés de acuerdo con la situación o hacer como si nada. Aceptar tampoco significa que te tenga que gustar la situación o que no desees que sea diferente. Tampoco significa resignarte ni apechugar con la situación.
Cuando no aceptas adoptas una actitud pasiva y victimista hacia ti y la situación que no hace más que agrandar tu malestar y no te sirve de nada.
No aceptar la ruptura tampoco te permite enfocarte en qué puedes hacer aquí y ahora para cuidarte.
La no aceptación siempre va acompañada de queja, de un estado de lucha interior, de resistencia. Y toda esa resistencia no hace más que desgastarte mental y emocionalmente y no te ayuda a mejorar la situación.
Aceptar la ruptura significa simple y llanamente que abres un espacio para permanecer con lo que surge, para permitir lo que está siendo, simplemente por el hecho de que, te guste o no, ya está siendo.
La vida no te pregunta si te gusta lo que te lanza, te pregunta qué vas a hacer con ello. Qué decides hacer.
Aceptar significa que decides abandonar la lucha y la resistencia para poder recuperar esa energía que estabas malgastando y en su lugar dirigirla, por ejemplo, en ver qué necesitas y cómo puedes cuidarte ante la situación.
Aceptar la ruptura significa abrirte a sentir el dolor que inevitablemente trae.
Abrirte a sentir tus dudas, abrirte a reconocer y sentir tus miedos y necesidades, abrirte a conectar con tu inseguridad, abrirte a sentir tus pensamientos dolorosos en la mente y en el cuerpo, abrirte a sentir la incertidumbre, ese no saber qué hacer o quién eres, abrirte a sentir la no aceptación…
Abrirte a sentir todo eso que emerge tras la ruptura y que tratas de evitar a toda costa.
Por eso suele decirse que aceptar es de valientes, porque es un proceso que requiere de una actitud y predisposición para atreverte a sentir y transitar el dolor que sientes.
No hay otra manera.
Sólo así aprenderás a sostenerlo, gestionarlo y continuar tu camino. Pero para ello primero debes dejar de resistirte tras la ruptura.
No puedes pasar a la fase de la aceptación si primero no abandonas tu lucha interna.
Te daré algunos consejos prácticos para que puedas empezar a cultivar esa aceptación tras la ruptura en el día a día:
- Observa y anota cómo te relacionas con los cambios que supone la ruptura en tu vida. ¿Los aceptas o te resistes a ellos? ¿Te ayuda en algo resistirte a ellos?
- Observa y anota qué miedos te surgen tras la ruptura
- Conoce y anota qué necesidades te cubría tu pareja y ahora se quedan al descubierto
- No juzgues estos miedos como “malos” ni trates de evitarlos simplemente porque son incómodos
- Reflexiona sobre esas necesidades que siempre han estado ahí y date cuenta de que ya es hora de atenderlas y ocuparte de ellas
- Deja de depender y esperarque otra persona sea la responsable de cubrir esas necesidades.
Eso no es justo - Anota y lee o recuérdate cada día que todos estos miedos y necesidades que surgen son parte del proceso de duelo que supone una ruptura y que no hay nada de malo en ello
Valida y normaliza así toda la incomodidad que sientes como parte de la ruptura - Date cuenta de que este no aceptar te sirve para protegerte del dolor que supone enfrentarte con todos esos miedos y atender todas esas necesidades
- Pero date cuenta también de que no hacerlo no te ayuda a crecer y evolucionar internamente y te vuelve dependiente y exigente de los demás y de tu entorno
- Sé buen@ contigo durante el proceso y reconócete el esfuerzo y la valentía que supone aceptar transitar el dolor que sientes y abrirte a este momento
Como te comentaba, el proceso de la aceptación es de valientes.
Si lo deseas, puedo guiarte y acompañarte a transitar ese recorrido donde pasarás por diversas fases que te irán ayudando paso a paso a ir abriéndote a aceptar, conectando primero con todos esos miedos y necesidades que surgen para poder atenderlos y gestionarlos por ti mism@.
Este proceso te ayudará a empoderarte tras la ruptura y te prepará internamente para afrontar futuras situaciones difíciles y la multitud de cambios que inevitablemente te regalará la vida.
Puedes ponerte en contacto conmigo escribiendo un WhatsApp o llamando al número 644.172.568.
O si lo prefieres puedes mandarme un email a plenamente550@gmail.com
Estaré encantada de acompañarte en este camino hacia la aceptación y liberación para que puedas seguir avanzando en tu vida.
Con mucho cariño, para ti.
María.