¿Te sientes Perdid@ o Vací@ sin tu Ex?

Veamos por qué sucede este hecho tan común tras una ruptura.

Al estar en pareja se genera una dinámica en el día a día que acaba convirtiéndose en una costumbre para ti.

Con el paso del tiempo se forja una manera de funcionar entre ambas partes que genera cierta previsibilidad, donde tu pareja acaba convirtiéndose en tu zona de confort, aquello que te da estabilidad y seguridad. 

Incluso si estáis todo el día peleando o exigiendo, la cuestión es que conoces la dinámica en la relación  y eso a un nivel interno muy inconsciente otorga una sensación de control y de seguridad a tu vida.

Durante el vínculo en pareja se plantean toda serie de cosas como planes, ideas, proyectos, convivencia, compromisos a futuro, intimidad, sueños…

Es como que tu vida gana sentido y plenitud al lado de esa persona. 

Entonces claro, si esa persona te deja todo eso se derrumba y con ello también el sentido que te daba a ti y a tu vida, apareciendo así esa sensación de vacío y de ir sin rumbo.

La simbiosis que se produce en la pareja, es decir, esa fusión e influencia mutua entre ambas partes, hace que tu identidad quede de alguna manera mezclada con la de la otra persona, ya que hay una influencia muy grande de su presencia, personalidad, carácter y creencias sobre ti y tu vida.

Esto sucede de una forma natural. 

Pero tienes que estar muy atent@ a cuando estás perdiendo la conexión contigo o el reconocimiento de quién eres o qué hay en tu vida más allá de tu pareja.

Porque si el sentido de tu vida o tu identidad  dependen únicamente de quien crees que eres al lado de esa persona, sucederá que cuando lo dejéis, sea por el motivo que sea, te sentirás perdid@ o vací@, como si te hubieran arrancado una parte de ti.

De hecho, que te sientas perdid@ o vací@ al principio de una ruptura es una parte natural del proceso debido a que, como te comentaba, hay toda una serie de planes y un proyecto de vida en común, una previsibilidad y costumbre, lo cual tras la ruptura se rompe y se abre paso al abismo del ¿y ahora qué?

Es probable que sientas como esa ruptura en tu identidad, como si una parte de ti se hubiera resquebrajado con la ruptura y ahora te toca enfrentarte a tu mente que revolotea al futuro donde todo parece tan impredecible e incontrolable que asusta.

O te vas al futuro imaginando lo peor o al pasado apegándote a lo que fue, todo menos conectar y transitar lo que estás sintiendo aquí y ahora, en este momento presente.

Todo menos conectar y escuchar ese vacío que sientes.

Y es normal porque cuando lo que surge es algo que te incomoda o te duele como sentirte perdid@, vací@ o esa sensación de falta de control, la mente de una manera muy automática va a tender a no querer sentirlo, a no querer vivirlo o a tratar de cambiarlo de alguna forma.

La mente va a tratar de controlar lo que no puede controlarse, como lo que sientes o lo que la otra persona haga o deje de hacer.

Y este es el problema, el querer controlar tu experiencia, no el hecho de que te sientas desorientad@ sin tu ex, sin saber qué pasos seguir o cómo continuar tras la ruptura.

Que eso te suceda es normal debido a que cuando pierdes algo a lo que estabas acostumbrad@ como una pareja o cuando todas las ideas preconcebidas que tenías sobre tu vida con esa persona se rompen tras la ruptura, se produce una pérdida que genera ese vacío interno.

Y esa sensación de vacío da vértigo. Es así y no pasa nada.

Pero has de entender que es inevitable tener que atravesar ese estado de pérdida y vacío tras una ruptura. 

A todas las personas les pasa.

Pero claro, supone afrontar un cambio que no has elegido y que por tanto te cuesta aceptar y aún más de transitar, pero que no significa que quizá a largo plazo no sea lo mejor para amb@s, aunque ahora naturalmente te cueste verlo así.

Es el cambio de dinámica a la que ahora te enfrentas en tu vida la que hace que te sientas perdid@ y vací@.

Y ese vacío y desorientación que sientes precisamente vienen a romper con lo preestablecido, a romper con aquellas dinámicas a las que te habías acostumbrado, a destruir todo lo que se había construido para volver a construirse desde otro lugar, con otra forma. 

Pero al principio se siente como un caos en tu realidad presente donde percibes que no tienes el control sobre ti ni sobre tu vida. 

Y de hecho, así es.

Pero es parte del proceso.

La verdad es que no puedes controlar lo que va a pasar, es más, no puedes controlar nada, ni tú ni nadie, aunque nos esforcemos por tratar de hacerlo todo el tiempo para así sentirnos bien, a salvo o segur@s. 

El cambio que trae la ruptura te hace pasar de todo un libro escrito sobre tu vida con esa persona a una página en blanco donde la historia está por reescribirse de una forma diferente.

Y la cuestión es que no tienes por qué saber por dónde empezar

No tienes por qué saber hacia dónde dirigirte o qué hacer.

No tienes que saberlo todo ya. 

Todo eso es control.

Al final, esa necesidad de querer controlar tu experiencia, de apegarte a lo que fue, de rechazar tu presente y temer tu futuro te hace entrar en un estado de ansiedad e intranquilidad donde le das vueltas y vueltas a la cabeza pensando en la otra persona, en lo que habíais construido, en cómo podrían haber sido las cosas diferentes, en qué es aquello que has hecho mal, en por qué te ha dejado… 

Debes entender que ahora mismo te encuentras en ese vacío que trae la ruptura y que está bien sentirte perdid@, lo raro sería que lo tuvieras todo claro o que no supusiera un reto para ti. 

Así que una clave que te doy para que puedas gestionar mejor todo esto que sientes es que aprendas a permanecer en ese estado de vacío o de sentirte perdid@ sin juzgarlo o tratar de evitarlo.

Que aprendas a abrirte temporalmente a ese estado por muy incómodo que sea, ya que es necesario y normal hasta que las cosas vuelvan a estabilizarse.

Recordarte que después del caos siempre llega la calma.

Otro aspecto a considerar que puede ayudarte a comprender ese vacío que sientes tras la ruptura es si te has olvidado de cultivar quién eres más allá de tu “yo en pareja” durante la relación o si has depositado toda tu seguridad y estabilidad en manos de tu ex pareja. 

Hay algo que sucede que explica este hecho que se llama mecanismo de proyección. 

El hecho es que cada un@ de nosotr@s venimos cargando con una mochila invisible tras nuestra espalda que está llena de historias del pasado, experiencias dolorosas, traumas, heridas no sanadas, historias no contadas, necesidades no cubiertas y miedos no afrontados.

Cuando tú como ser individual no te ocupas de mirar y ordenar tu mochila por tu cuenta lo que va a pasar es que cuando estés en pareja esperarás, demandarás o exigirás que la otra persona se ocupe de arreglarla, la mayoría de veces de una forma inconsciente.

Que te dé ese cariño que no has recibido y no has sabido darte, que te apoye como necesitas que lo hagan, que te escuche como nadie más lo ha hecho, que te comprenda y te atienda como mereces… 

Si has depositado en manos de tu  ex pareja todo el poder de cubrir tus necesidades en lugar de ocuparte tú mism@ de hacerlo sucederá que tras la ruptura sentirás ese vacío, como que algo te falta, ya que has perdido de vista el único refugio que jamás podrá romperse, el que está dentro de ti.

Y el tema es que puede ser que durante la relación todas estas necesidades queden cubiertas, pero sólo temporalmente ya que todo en esta vida, todo está destinado a cambiar y evolucionar, empezando por ti.

La ruptura, esa sensación de vacío y de sentirte perdid@ pueden convertirse en un trampolín para acercarte más a ti y volver a encontrarte, para aprender a escucharte, comprenderte, sostenerte y amarte como nadie más puede hacerlo.

Para ello, te aconsejo que observes cuáles son tus necesidades y te preguntes si eres capaz de sostenerlas y atenderlas por ti mism@ o si has caído en la trampa de la dependencia donde esperas o exiges que alguien más lo haga por ti.

Que observes cuál ha sido tu rol o dinámica durante la relación, si te has permitido atenderte y respetarte o te has dejado de lado por el beneficio de la otra persona, perdiendo así parte de tu autenticidad e individualidad.

Que observes de qué manera te relacionas con lo que sientes en tu momento presente, si te resistes y tratas de controlar y juzgar tu experiencia o si tratas de abrirte y acompañarte en este momento difícil desde un trato más amable y bondadoso hacia ti y tu proceso.

Todo esto son pistas sobre las posibles causas de ese vacío que sientes sin tu ex que pueden ganar fuerza y poder sobre ti si no las atiendes.

Así que la clave para volver a sentir plenitud y dirección en tu vida comienza por trabajar estos aspectos.

Si quieres, yo puedo ser la persona que te ayude a reinterpretar la situación en la que te encuentras actualmente para poder afrontar tu realidad desde un lugar más consciente y fortalecido de ti mism@.

Te ayudaré a enfocarte en ti y a reforzar aquellos aspectos que necesitas integrar en tu personalidad, a cubrir aquellas necesidades internas, a soportar la pérdida y a tomar las riendas de tu vida de nuevo, ganando así dirección y plenitud en tu vida más allá de tu relación de pareja.

Para ello, simplemente ponte en contacto conmigo llamándome al número 644.17.25.68 o escribiéndome un email a plenamente550@gmail.com

Estoy encantada de atenderte y acompañarte en tu proceso de reencontrarte contigo mism@.

Aquí estoy si así lo decides.

Un gran abrazo,

María.

Contacta conmigo por Whatsapp o Email plenamente550@gmail.com