¿Te sientes Culpable y eso está impidiéndote avanzar en tu Vida?

La culpa… menudo temazo.

Creo que si se llevara a cabo una encuesta para saber una media de las personas que se sienten culpables a lo largo de su vida el resultado rondaría sobre un 90%, por no decir el 100% de la sociedad.

Así que tranquil@ si te sientes así, es bastante común entre los seres humanos sentir culpa en algún momento de la vida. No hay nada malo en ello.

Se trata de una emoción compleja donde percibes una sensación de carga y angustia emocional constante. Esta culpa puede llevarte a sentir arrepentimiento o remordimiento tras cometer errores o haber fallado, ya sea a ti mism@ o a otras personas, y donde además te cuesta perdonarte y por ello te autocastigas o te machacas. Como si estuvieras haciendo las cosas mal, no estuviera permitido cometer errores o no te atrevieras a dar el paso que deseas por cómo los demás puedan sentirse o cómo puedan repercutir tus acciones en tu entorno.

Puede que experimentes culpa ante situaciones muy cotidianas y simples o ante situaciones más complejas y delicadas. Puedes encontrar una razón lógica para sentirte culpable o puedes sentirte culpable sin una razón de peso o sin haber hecho algo malo realmente. Puedes sentirte culpable bajo tu propio criterio o juicio o puedes sentirte culpable por el juicio de otras personas hacia ti y tus actos.

Doña culpa puede visitarte en múltiples situaciones:

Culpa por haber hecho algo que no debía hacerse, culpa por no haber hecho algo que sí debía hacerse, culpa por no haber sabido poner límites, culpa por haberlos puesto, culpa por ser demasiado bland@, culpa por ser demasiado dur@, culpa por haberte callado, culpa por haber hablado de más, culpa por ser egoísta, culpa por mirar demasiado por la otra persona, culpa por irte, culpa por quedarte, culpa por no hacer todo lo que quieres hacer, culpa por hacer de más, culpa por decir lo que piensas, culpa por no decir lo que piensas, culpa por haberte equivocado o haber cometido un error, culpa por fracasar, culpa por triunfar o tener éxito, culpa por tener las cosas claras, culpa por no tener claridad, culpa por fallarte a ti mism@, culpa por fallar a otra persona… y un infinito etcétera.

Como ves, te guste o no, la culpa es más habitual de lo que parece. Es el pan nuestro de cada día. Así me lo enseñaron cuando rezábamos en el colegio: “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”.

Seas consciente o no, te acompaña desde que eras pequeñ@ en tu casa, en el colegio, en la religión, en la política, en tu grupo social… puede verse en la historia cómo la culpa se ha construido culturalmente en múltiples ámbitos y que seguramente sigue presente en tu vida a día de hoy, de lo contrario no estarías aquí leyendo este artículo.

Que la culpa te acompañe o te visite no es el problema. De hecho, lo raro sería que no la sintieses en algún momento. La cuestión es cómo te relacionas con su presencia, cómo la interpretas, qué haces cuando aparece. Esto es lo que marca la diferencia entre cómo te influye la culpa, si te come y te bloquea impidiéndote vivir tu vida, o te empuja y te motiva a actuar en tu presente y futuro.

La culpa se convierte en un lastre que no te permite avanzar en tu vida porque hace que te apegues demasiado al pasado y a lo que sucedió de una forma muy automática, o bien hace que te centres demasiado en el futuro y anticipes y sobre analices las posibles consecuencias de tus actos, lo cual te lleva finalmente a no actuar en tu momento presente porque no te ves capaz de sostener esa culpa que puede surgirte.

Que la culpa lleve a tu mente a cuestionar tus errores y acciones pasadas o a tratar de predecir las consecuencias futuras de tus actos es normal y natural, pero se vuelve disfuncional cuando te quedas enganchad@ en ese sobre análisis mental y entras en un callejón sin salida donde piensas en cómo podrían haber sido las cosas diferentes, qué podrías haber hecho o dejado de hacer o qué pasará si haces o no haces x, en lugar de enfocarte en qué puedes hacer aquí y ahora para mejorar las cosas, si es que hay opción, o ver qué puedes aprender sobre ti y la situación.

Quedarte atrapado en el bucle de la culpa no te permite avanzar porque te lleva a un estado de victimización y de castigo donde adoptas una actitud pasiva ante ti y la situación, la cual no te empuja a actuar y tomar decisiones, sino que te paraliza y bloquea internamente.

Ese viajar con tu mente del pasado al futuro no te permite estar presente para poder bajar a tu cuerpo y permitirte sentir lo qué estás sintiendo para poder regularlo. Porque es desde el cuerpo que vas a poder regular la culpa, no desde el pensamiento. Y es en tu momento presente donde puedes actuar, no en el pasado ni el futuro.

Reconocer lo que sientes aquí y ahora y emprender acciones orientadas en tu autorregulación y autocuidado, es una buena base para poder seguir avanzando en tu vida, a pesar de los errores cometidos, a pesar de la culpa que puedas sentir en este momento.

Sin embargo, lo que probablemente hace tu mente es resistirse a la experiencia pasada, ya que no la aceptas y por ello la niegas o luchas contra ti y tu experiencia, a base de juicios y machaque. O bien, tratas de evitar las posibles consecuencias futuras, debido a que tratas de huir de la culpa por no querer sentirla en el cuerpo.

Es como si tu mente, y todas las mentes, no fueran capaces de permanecer con el dolor y lo que incomoda, como puede ser la culpa, y por ello tienes que esforzarte en tratar de cambiar o controlar el estado de las cosas, en lugar de aceptar como son en realidad. Estás tan ocupad@ tratando de luchar o huir de la culpa, tratando de controlar tu experiencia y lo que sientes, que eso te bloquea y paraliza en el momento presente.

Este es el motivo real de tu angustia y malestar actuales y lo que no te está permitiendo avanzar, tu reacción de resistencia ante la culpa, no la culpa per se.

Resistirte a tu experiencia ya sea en forma de lucha o de evitación va totalmente en tu contra, ya que es como querer navegar a contraviento. Obviamente, así es muy complicado avanzar, y además te desgastas, ya que estás remando hacia el lugar equivocado.

Pero tranquil@, que mar en calma no hace buen@s mariner@s. Y, además, no puedes controlar la dirección en la que sopla el viento.

Te sorprenderías de todo lo que puedes hacer si empiezas por conocer tus resistencias ante la culpa y aprendes a aflojarlas y soltarlas para, entonces y sólo entonces, poder abrirte a permitir las cosas tal y como son, por mucho que no te gusten o que te gustaría que fuesen diferentes.

Es desde esa apertura y aceptación de tu experiencia, de la culpa que puedas estar sintiendo en este momento, que podrás regularte y enfocarte en recuperar el timón de tu vida y avanzar en la dirección que elijas y que mejor te cuide a ti y a la situación, por mucho que duela o te sientas culpable por ello.

Te comparto otras maneras para conocer de qué manera te estás resistiendo ante la culpa, conocerlo es el primer paso para poder soltarlo o regularlo:

  • Ser demasiado exigente contigo mism@ a raíz de los errores cometidos pasados o futuros, buscando el mayor perfeccionismo en tus actos y con los demás. Esto es una resistencia en forma de lucha contra ti y de querer controlar tu experiencia
  • No perdonarte por los errores cometidos, que no es más que una falta de compasión hacia ti mism@. Resistencia en forma de lucha contra ti o la situación y un apego al pasado que no te permite vivir tu presente, ya que no lo aceptas
  • Necesitar y buscar el perdón de los demás como única vía para librarte de la culpa, es decir depender emocionalmente de los demás. Resistencia en forma de querer controlar tu experiencia para poder evitar/huir de la culpa
  • Castigarte y machacarte por los errores cometidos, como si eso fuese una solución. Resistencia en forma de lucha contra ti, ya que no aceptas la situación, además de una falta de autocompasión
  • No permitirte fallar o fallar a otras personas. Resistencia en forma de querer controlar tu experiencia y tratar de evitar o huir de la culpa. También denota falta de autocompasión
  • Aislarte socialmente por miedo a que puedas volver a cagarla o por vergüenza ante los errores cometidos o personas implicadas. Resistencia en forma de evitar o huir de la culpa y querer controlar tu experiencia, ya que no aceptas lo que sucedió
  • Creer que no mereces ser feliz o estar tranquil@ con las decisiones que tomas en tu vida, debido a que alguien a quien amas acabe lastimado o enfadándose por ello. Resistencia en forma de querer controlar tu experiencia y evitación por querer evitar/huir de la culpa, así como falta de compasión hacia ti mism@
  • Buscar la validación o aprobación de los demás para poder actuar. Resistencia en forma de querer controlar tu experiencia para así huir/evitar la culpa
  • Responsabilizarte en exceso de los estados emocionales de los demás, anteponiendo sus necesidades y deseos antes que los tuyos. Ojo, que mucha gente puede utilizar la culpa como un arma de manipulación emocional para que satisfagas sus necesidades y deseos, para que cumplas sus expectativas antes que las tuyas. Resistencia en forma de querer controlar tu experiencia, la reacción de los demás, por querer evitar/huir de la culpa que sentirías al no cumplir con sus expectativas
  • No hacer lo que realmente deseas por miedo a que te rechacen o abandonen por tus actos. Resistencia en forma de querer controlar tu experiencia por tratar de evitar o huir de la culpa
  • No atreverte a transgredir o romper con lo preestablecido, ya sea con el rol que ocupas en la familia, en tu grupo social, en tu pareja… Resistencia en forma de evitación con tal de huir/evitar la culpa

Como verás, seguramente hay muchas cosas que haces o que dejas de hacer que no son más que un reflejo de tu resistencia a sentirte culpable, ya sea luchando contra ti o la situación, tratando de controlar tu experiencia o la reacción de otras personas, o tratando de huir o evitar la culpa a toda costa.

Hay una vida que aquí y ahora está ocurriendo donde tienes múltiples posibilidades y opciones para rectificar, aprender, hacer las cosas diferente, retroceder o seguir avanzando. Pero si estás enredad@ resistiéndote a lo que sucedió, juzgándote o machacándote, lamentablemente estás malgastando toda la tremenda energía de la que dispones. La estás dirigiendo en la dirección equivocada.

Si quieres trascender la culpa primero tienes que conocer de qué manera te resistes a ella, para entonces poder soltar esa resistencia, ya que no hacerlo te bloquea, te desgasta y te deja sin fuerzas ni motivación para actuar en tu presente de una forma útil y que te cuide.

No puedes regular algo a lo que te estás resistiendo. Has de atreverte a sentirla y permitirle formar parte de tu experiencia. Sólo así podrás abrirte a ella y aceptarla y así podrás trascenderla, por mucho que no te guste o que desearías que desaparezca. Eso hará que sueltes la pesada carga que sientes y generará el espacio necesario para poder recuperar tu foco y tu energía y dirigirlo en acciones que tengan sentido y valor para ti, aún con la culpa de acompañante.

Por aquí te dejo algunos consejos para que empieces a enfocarte en cómo actuar en tu presente de una manera útil y que te cuide ante la culpa:

  • Suelta la autoexigencia y permítete fallar
  • En lugar de castigarte, perdónate por los errores cometidos y responsabilízate con aquello que puedes aprender y hacer de ahora en adelante
  • Cuando analices la situación, trata de aprender y conectarte con cómo te gustaría haber actuado para poder desarrollarlo en tu presente y futuro en lugar de machacarte
  • Deja de tratar de controlar lo que no puedes controlar (como la reacción de los demás tras tus acciones), o que no aparezca la culpa en tu experiencia
  • Acepta lo que no tiene solución y enfócate en actuar sobre aquello que sí tiene una solución
  • Deja de querer satisfacer a todo el mundo y enfócate en hacer lo que a ti te cuida y lo que realmente sientes, por mucho que los demás no te comprendan o se lo lleven al terreno personal
  • Observa quién y cuándo está tratando de manipularte emocionalmente por medio de la culpa (muchas veces de una manera inconsciente) por no cumplir con sus expectativas o el rol que ocupabas y simplemente sigue adelante con lo que en el fondo sientes que quieres hacer
  • Busca tu estabilidad interna para poder sostener la culpa por fallar a otras personas, aunque esa no sea tu intención, y comprende que la reacción de los demás no está bajo tu control.
  • Aprende nuevas habilidades que te ayuden, como el desarrollo de la autocompasión para poder sostener la culpa y enfocarte en aquello que te sirva y te cuide en el día a día

Si lo prefieres, en lugar de hacerlo sol@, puedo acompañarte en este proceso de una manera totalmente guiada. Te enseñaré acciones y prácticas diarias para que aprendas a cómo conocer y soltar tus resistencias internas, cómo abrirte y permitir a la culpa formar parte de tu experiencia y cómo ser más compasiv@ contigo.

Esto te allanará el camino para que puedas avanzar en tu vida como desees. Estoy totalmente abierta a ayudarte.

Puedes contactar conmigo por WhatsApp o llamándome al número 644.172.568 o escribiendo un correo a plenamente550@gmail.com

Un fuerte abrazo,

María.

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